Los perdedores de las elecciones generales de hoy: Toledo y Castañeda. Eran los punteros y han terminado por las patas de los caballos. Las razones de la caída de Castañeda, las da acertadamente un artículo de El Comercio. No necesito agregar más. Las razones para el debacle toledista, las dió Toledo mismo. En una conferencia de prensa donde repitió el sermón del viernes en el programa Prensa Libre. Y que, irónicamente, es el planteamiento más coherente y estadista que he podido escuchar de Toledo: el voto-queja. Al no existir mecanismos para que la Nación exprese su repudio al sistema político-económico imperante, las elecciones generales constituyen en el momento para desahogarse. “Desarrollo, crecimiento, riqueza”. ¿Dónde están? ¿Acaso los malls representan eso? Los verdaderos ganadores de hoy, no son PPK, ni Humala ni Keiko; sino las clases E, F, G, Z que han dicho: ¡Basta! Otro gran perdedor ha sido el APRA. Que la propia Mercedes Araoz se sorprende, pero en realidad, salta en un pie, por haberse bajado del Titanic, cuando aun estaba a flote. No es un éxito haber superado la valla electoral, eso es un sofisma, un viejo artilugio aprista para maquillar la debacle de su condición. El APRA sin AGP es nada, como ya lo expliqué en un post previo. Estas elecciones han permitido, como fue en el 90, un remezón de la masa dominada a la oligarquía dominante, para que de una vez, se reforme realmente el Estado. ¿Ganará Humala o Fujimori? Creo que eso ya es otro tema, lo importante de hoy es destacar que una de las dos naciones que vive en este territorio ha manifestado su queja y rechazo a un Estado cavernícola que sólo contribuye a beneficiar a pocos y excluir a muchos.

Anuncios