Publicado originalmente: 01-05-2007

La Región Moquegua durante muchas décadas pasó una verdadera via crucis para lograr se hiciera realidad el Proyecto Pasto Grande, que le permite mejorar el riego de sus valles, proveer de agua potable a sus ciudades e iniciar nuevas tierras, en un lugar de la costa del Perú, donde se necesita incrementar la agricultura a la máxima potencia.

El agua, viene a constituir en la actualidad el recurso natural de mayor valor para la Región Moquegua, porque su agricultura desde hace más de 10,000 años es la única actividad económica perdurable, que hace posible vivir en esa zona. La tierra del pisco, los dulces y las frutas de sabor singular e incomparable, no puede ni debe sufrir lo que sería la catástrofe más grande después de la Guerra del Pacífico, en que fueron destruidos sus viñedos, bodegas y saqueada varias veces su ciudad capital.

Cuando el Proyecto Pasto Grande necesitaba de la ayuda de los políticos, inversionistas y del gobierno nacional, nadie, ni sus vecinos que ahora pretenden aprovecharlo, se interesaron en el mismo. Tuvieron que ser solo los moqueguanos, generación tras generación, los que luchando día a día, lograron arrancar la decisión de llevarlo adelante, a los gobiernos de las últimas décadas. Pero ahora, que ya se obtuvo el agua, surge la codicia, principalmente de los arequipeños del valle de Tambo, que pretenden despojar a Moquegua, dicen que temporalmente, de una parte importante del recurso hídrico, atentando gravemente contra la vida, la salud y el desarrollo de los habitantes de la Región Moquegua.

Tanto los valles interiores como los de la zona costera, las ciudades y el puerto de Ilo, por donde debe realizarse la entrada y salida de productos del comercio internacional, se verían seriamente perjudicados con el despojo inaceptable que se pretende concretar.

Y es peor aun, que esto suceda en los días previos al aniversario de la ciudad de Moquegua, en cuya fecha central (25 de noviembre) el gobierno nacional había determinado transferir el Proyecto Pasto Grande al gobierno regional. ¡ Qué tal sarcasmo !

Por eso, los habitantes de Moquegua se encuentran en diaria y generalizada protesta, por eso, también, debe manifestarse la solidaridad y escucharse la protesta enérgica de los moqueguanos que residen en la capital de la República, suspendiendo en este año toda celebración en Lima por el aniversario fundacional. Moquegua está luchando por su viabilidad futura, por su actual subsistencia y por su desarrollo como Región. Será muy díficil para la zona asegurar la vida de sus habitantes si no cuentan con el agua de Pasto Grande en su volumen actual.

En ningun momento debe olvidarse que la explotación de los yacimientos mineros no le han dado a Moquegua importantes beneficios y casi todo el provecho ha sido para el resto del país y que la pesca en Ilo ha tenido la misma suerte.

Por ello, defender Pasto Grande para Moquegua resulta de importancia vital y todo buen moqueguano debe hacerlo.

Anuncios