Publicado originalmente: 16-07-2007

Son interesantes los puntos de vista de los tres comentaristas (Basombrío, Bruce, Rospiglosi) del diario Peru21, en la edición del 15-07-2007, pero se quedan en lo epidérmico. Es necesario decir que el Gobierno actual no tiene cuadros capaces para llevar adelante una acción de gobierno, que debe tomar en cuenta, que al haber decidido que las regiones entren en funcionamiento, no ha cuidado en que cada una de ellas tenga los funcionarios que necesita. Profesionales capacitados hay, pero no son políticos. Esto se ve en el mismo Gabinete, algunos de cuyos miembros vienen del Gobierno de Toledo. Peor aun cuando se han puesto topes muy bajos para las remuneraciones de funcionarios de ese nivel. La limitación de las retribuciones económicas ha debido ser solamente para los funcionarios que son elegidos por votación popular, y que según el ordenamiento legal, no requieren estar especializados en nada, bastando que sean peruanos y tengan la edad que se les exige. Allí radica buena parte del error. A eso se suma la soberbia a la que se refiere Basombrío y se agrava con el mal manejo que los políticos hacen de la situación del pais, resultando paradógico que a pesar de existir dinero en las arcas fiscales para llevar adelante un plan de gobierno, que beneficie a todos los estratos y no solamente al sector A-B; contribuya a la solución de muchas de las necesidades que practicamente ponen a los pobladores de los otros estratos en una situación de desesperación, porque la solución de sus necesidades no puede seguir esperando más tiempo. Es un terreno abonado para que grupúsculos organizados de carácter político, sindical o hasta vecinal encuentren el momento oportuno para sacar a relucir su belicosidad. Lo que se agrava más todavía por los discursos diarios en donde se pregona a los cuatro vientos que hay dinero como nunca antes lo hubo en el pais, que podría ser utilizado en inversiones, medianas, grandes o pequeñas y así distribuir la riqueza nacional equitativamente. El diálogo es bueno, pero los acuerdos a que se llegue y las actas que se firmen no conducirán a nada, si urgentemente no se llevan adelante esas inversiones; y para eso, repito, ni los políticos están capacitados, ni se cuenta, en este momento, con el número de profesionales y técnicos que se requiere. Solucionar esto último, significa hacer modificaciones legales y presupuestarias, requiriéndose para ello la formación de una o varias comisiones que a tiempo completo y con toda urgencia y sobre todo honestidad, con participación del sector privado y las instituciones con las que cuenta el pais que se les considere idóneas, trabajen para dar los primeros pasos destinados a obtener las soluciones y porque no, dar las bases iniciales de un verdadero desarrollo del Perú. El dinero puede perderse si por una catástrofe o por combatir los actos de subversión, tengan que efectuarse gastos en armas y logística.

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