Publicado originalmente: 06-08-2007

En algun momento, he pensado que los mismos pueblos crean las situaciones favorables para el nacimiento de un dictador. Esto se ha venido dando desde las más antiguas culturas. El caso de Venezuela, en estos dias, vendría a ser un ejemplo. El dictador realiza actos que ninguna persona con el más elemental sentido democrático debería aceptar, pero en Venezuela está casi 50%-50% su aceptación-rechazo, sin distinguir pobres de ricos; porque los hay en los dos bandos. Igual sucedió aquí con el japones, alias “El Chino”. Y volvería a suceder el 2011, si no hay otro líder carismático. Son los misterios de las sociedades y su historia.

En el caso de la gente adinerada, grandes empresarios en el Perú, que eluden asumir las riendas del Gobierno y prefieren ser socios minoritarios del capital internacional, para asegurarse las ganancias y no poner en riesgo sus capitales, como sí lo hacen en Chile. Esto nos lleva a pensar que mucho de masoquismo lleva dentro la persona humana. Se contenta con que el dictador de turno haga unas cuantas obras materiales y genere solamente salarios temporales, aunque no se toque los orígenes de la pobreza y menos aun de la miseria. Recuerdo incluso que, en una epoca, en mi tierra (Moquegua) se llamaba “señores” a los adinerados y sólo a ellos; los demás eran casi igual que cosas y esto no venía de arriba sino de los mismos pobres y miserables. Y, aunque, esto era notorio por tratarse de un pueblo pequeño; sin embargo, resultaba aceptable y se toleraba sin ninguna cortapisa.

En la misma Biblia se habla de los pobres como lo bajo de la sociedad de esa época y sólo se les daba el consuelo, de que al morir, tendrán un lugar preferente en el Cielo, adonde llegarán sin mayores obstáculos, llegando incluso, a decirse, que podrían pasar por el ojo de una aguja. Esto que vendría a ser un aparente consuelo y que se ha querido cambiar, intentando diversos sistemas políticos, en distintos pueblos y civilizaciones, hasta ahora nunca se ha llegado a eliminar la pobreza . Todos los ensayos para hacerlo han fracasado y ahora vivimos una nueva forma del capitalismo, que merced al prodigioso avance de la Ciencia y la Tecnología, lo que ha producido es la Globalización; pero en ella, también, se mantiene la línea más clara, todavía, entre ricos y pobres.

¿Los seres humanos estamos condenados a tener que aceptar eternamente esta división y por eso existe el convencimiento, por ejemplo, que la democracia es el mal menor, entre las formas inventadas para la convivencia humana ?

En Sudamérica se sostuvo, por ejemplo, que solo cuando un nativo, venido del sector popular, no poseedor de riquezas económicas llegase al Gobierno, haría cambiar la situación imperante. Actualmente, Bolivia tiene un Presidente de la República, nacido del sector nativo de su sociedad y lleva ya, alrededor de un año de gestión, y podria asegurarse que la pobreza no ha bajado notoriamente; como tampoco ha sucedido en Venezuela con otro líder nacido del sector popular.

¿Qué debe suceder en las sociedades humanas para que desaparezcan las razones que llevan a la existencia de pobres y ricos? Si aun en las más desarrolladas económicamente, las llamadas del primer mundo, el fenómeno no solo existe, sino que se acentúa paulatinamente.

¿Tendremos que esperar, en algun momento, a un inventor de un sistema de organización político-económica, que por lo menos, permita pensar que la equidad económica no es una utopía y que no es imprescindible llegar al cielo, donde recién todos podríamos ser iguales en ese aspecto? Al parecer, la pregunta resulta bastante ilusa, pero necesitamos crear esperanzas, porque Pandora no regresará.

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